Cómo prevenir incendios en las plantas de desechos

Landfill fire among fields and huge black smoke cloud

 

Los incendios provocados por desechos, especialmente los que se producen en plantas de residuos o reciclaje, son un problema mundial muy serio. Países de todo el mundo sufren más de un incendio al día en la industria de residuos y reciclaje. Esto causa riesgo de lesiones a los empleados, cuantiosos daños en la maquinaria y en las instalaciones, así como un grave daño a la reputación de la compañía. A todo eso habría que añadir, también, el posible impacto ambiental. Curiosamente, uno de los mayores riesgos de incendio en una instalación de desechos son los que provocan las baterías de iones de litio. Estas baterías son recargables y, por lo tanto, están diseñadas para ser más sostenibles.

 

 

¿Qué causa los incendios en las plantas de desechos?

 

A medida que la raza humana genera cada vez más desechos, el reciclaje se ha vuelto crucial en la lucha por la sostenibilidad. Se construyen plantas de reciclaje para tratar con todo tipo de sustancias, convirtiéndolas en material utilizable nuevamente.

 

En España, por ejemplo, según cifras de Ecoembes, se enviaron a plantas recicladoras casi 1,5 millones de toneladas de envases domésticos de plástico, brik, metal y papel / cartón en 2020. Esta cifra procede de dos fuentes principales: los más de 8.100 ayuntamiento que hay en España, que son los responsables de la recogida selectiva de envases domésticos, y las plantas recicladoras encargadas de transformar esos residuos en nueva materia prima. La transformación de esos residuos en materia prima se produce en 429 recicladores autorizados por las CCAA.

 

Materiales como papel y cartón, por ejemplo, son combustibles y se comprimen para ahorrar espacio. Una ola de clima seco y caluroso también puede suponer un aumento de temperatura en las pilas del material comprimido. Si por desgracia se combinan todas estas condiciones, se potencia una situación comprometida: ese material combustible solo necesita una chispa para arder.

 

Este es un ejemplo de lo que se conoce en la industria como escaldado. El calor puede acumularse sin control en lugares que no se pueden ver o monitorizar de manera tradicional. En medio de un montón de basura, por ejemplo. Y tampoco es fácil detectar el humo, ya que está oculto por las capas externas de los desechos.

 

waste fires

El peligro puede venir por diferentes causas, pero cada vez más, los incendios están provocados por las baterías recargables. De hecho, según un informe reciente de WEEE [1], los incendios más graves provocados por este tipo de baterías en los últimos cuatro años han causado daños con un coste medio de 1,3 millones de euros. La tecnología de iones de litio de estas baterías funciona mediante el uso de diferentes productos químicos en celdas separadas. Las paredes de estas celdas son bastante delgadas, para que la batería sea liviana. Cuando se dañan, estas pueden perforarse o cortocircuitarse combinando los elementos separados y provocando una acumulación de calor, lo que puede provocar un incendio o, incluso, una explosión.

 

Tecnología innovadora para prevenir los incendios

 

Los métodos tradicionales para abordar el problema se basan en reaccionar rápidamente a un incendio de desechos una vez que éste se produce. Se utilizan alarmas contra incendios y sistemas de rociadores, y sería prudente que la empresa contara con una línea directa con los servicios de bomberos locales. Este tipo de instalaciones también usan sirenas y potentes luces para advertir a las personas del peligro.

 

Sin embargo, todas estas medidas entran en funcionamiento una vez que ha comenzado un incendio. No tiene por qué ser así. La tecnología permite evitar el problema antes de que suceda, es decir, se puede detectar la acumulación de calor antes de que una chispa provoque el incendio. De esa manera se gestionan de una manera más eficaz los riesgos de causar posibles daños a los empleados o visitantes y, también, a las instalaciones. Se trata de una tecnología rentable: prevenir un incendio en una planta de reciclaje puede suponer un ahorro de varios millones de euros por daños.

 

El software de gestión de vídeo de HikCentral, la mejor solución

Las cámaras térmicas se utilizan para controlar la temperatura tanto dentro como fuera de una planta. Estas cámaras pueden configurarse para generar una alarma cuando se monitoriza una temperatura predefinida y luego, nuevamente, cuando se alcanza una más alta.

 

El primer límite de temperatura es para una pre-alarma, que hará que la cámara envíe una señal una vez que la temperatura sea más alta de lo establecido. El segundo límite debe configurarse a una temperatura crítica, de modo que quede claro que es necesaria una acción inmediata una vez que se dispare la alarma.

 

Ambas alertas pueden ser verificadas por los empleados que monitorizan el sistema de seguridad, tanto dentro como fuera de la planta, utilizando una cámara de doble espectro. Esto proporciona imágenes en vivo e imágenes térmicas, lo que aporta más información para solucionar un hipotético problema.

 

El control del sistema de seguridad lo puede gestionar un empleado de la planta o, también, se puede contratar un servicio de monitorización a distancia. Con el software de gestión de vídeo de HikCentral, las imágenes también se pueden enviar a los administradores de forma remota. Pueden ver lo que está sucediendo a través de una tablet o un dispositivo móvil, estén donde estén, las 24 horas del día.

 

La solución utiliza algoritmos inteligentes para garantizar que los puntos calientes causados ​​por la luz solar o los automóviles que se mueven por el sitio no provoquen falsas alarmas. También se puede conectar sin problema a otros sistemas de extinción de incendios, como rociadores o puertas automáticas contra incendios.

 

El mundo de la sostenibilidad avanza. En un mundo donde una batería diseñada para ser sostenible puede causar graves problemas cuando se recicla, disponer de un innovador sistema de seguridad es crucial, ya que frece la posibilidad de abordar los problemas antes de que sucedan. En 2020, según el Periódico de la Energía, el reciclaje de baterías en España creció un 136%. Usando tecnología innovadora, las plantas de reciclaje pueden identificar posibles incendios antes de que ocurran, así como controlar de un modo eficaz los materiales más peligrosos en caso de combustión. 

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