El fuego es una gran preocupación de seguridad, especialmente en áreas amplias con 'elementos' combustibles, como unidades de carga, áreas de almacenamiento de desechos y baterías. A menudo, estas áreas no tienen personal en todo momento, y los métodos de monitoreo tradicionales no siempre detectan un incendio a tiempo. La rapidez con la que un fuego puede propagarse es alarmante, por lo que cuanto antes se emita una advertencia, mejor será el resultado. La tecnología térmica está disminuyendo de precio y se utiliza cada vez más para detectar aumentos anormales de temperatura, ofreciendo efectivamente una solución de prevención de incendios, en lugar de una reacción ante el fuego. La cámara de seguridad de imagen térmica es la solución para prevenir incendios y actuar rápidamente.
Un problema serio se cierne
Según la Administración de Incendios de EE. UU. (USFA), el país sufre un promedio anual de 1.3 millones de incendios que resultan en 3,190 muertes civiles, 16,225 lesiones civiles y $14.7 mil millones en pérdidas directas de propiedad. Esto es una gran preocupación para la industria, especialmente en grandes edificios con contenidos combustibles o electrónicos, como almacenes, centros de cumplimiento, centros de despacho y centros de datos. Incluso las estaciones de carga de baterías son de mayor riesgo, siendo las baterías de iones de litio una preocupación particular.
Los métodos de detección existentes pueden ser útiles, pero tienen limitaciones en cuanto a verificación y tiempo de advertencia. Los detectores de humo emiten una alarma cuando detectan humo en el aire, pero esto solo ocurre después de que el fuego ya ha comenzado. Lo mismo aplica a los dispositivos de muestreo de aire, que analizan el aire en busca de partículas, aunque estos pueden detectar humo antes que un detector de humo.
Las cámaras ópticas también se utilizan como solución de seguridad, pero solo pueden advertir cuando las llamas son visibles, es decir, cuando el fuego ya ha comenzado.
Monitoreo de temperatura antes de la llama