La ciberseguridad es crucial en el ámbito de las cámaras de seguridad. Como parte del Internet de las Cosas (IoT), las cámaras modernas no solo protegen, sino que también aportan inteligencia para mejorar la eficiencia operativa y la toma de decisiones en diversas áreas comerciales. A medida que se vuelven más avanzadas, los riesgos de ciberseguridad aumentan. Casos como el de “Mirai Botnet” han demostrado cómo los dispositivos IoT inseguros son vulnerables. Este malware escaneó Internet en busca de puertos Telnet abiertos e intentó iniciar sesión con contraseñas predeterminadas, formando un ejército de botnets utilizando millones de cámaras inseguras en todo el mundo.
Aunque la ciberseguridad de los dispositivos IoT ha mejorado desde el incidente de 2016, la vulnerabilidad sigue siendo un problema. Mikko Hypponen, un experto en ciberseguridad, afirma: “¡Si un dispositivo es inteligente, es vulnerable!”. Esto resalta que todos los dispositivos conectados a Internet son susceptibles a ataques.
Los sistemas complejos atraen a los piratas informáticos
Las cámaras de seguridad, como dispositivos del IoT, son vulnerables. Su tecnología avanzada incluye procesos complejos y gran potencia de computación, lo que las convierte en objetivos atractivos para los cibercriminales. La complejidad de estos dispositivos crea un ecosistema difícil de proteger completamente, convirtiéndolos en superficies de ataque para los hackers.
Afortunadamente, la ciberseguridad ha evolucionado, y los fabricantes pueden implementar diversas medidas de seguridad digital. Sin embargo, esto requiere un compromiso real por parte de los fabricantes para invertir en la seguridad de sus cámaras.
Ciberseguridad integrada en lugar de añadida
Aunque todas las cámaras son vulnerables, aquellas que son más difíciles de piratear son menos atractivas para los ciberatacantes. Un fabricante que invierte en una base sólida de ciberseguridad hará que sus cámaras sean menos deseables para los hackers, quienes prefieren objetivos más fáciles. La ciberresiliencia requiere inversiones serias en ciberseguridad, siendo la Seguridad por diseño una de las más efectivas. Esto implica que la ciberseguridad se integre en cada fase del proceso de producción, no como una solución tardía.
Un ejemplo de esto es el Ciclo de Vida de Desarrollo Seguro de Hikvision (HSDLC), que se detalla en el Documento de Ciberseguridad de Hikvision. Además, un centro de respuesta de seguridad, compuesto por profesionales dedicados, es otra inversión que demuestra el compromiso de una organización con la ciberresiliencia de su portafolio de IoT.
Llamado a la acción
Las cámaras de seguridad, como dispositivos del IoT, son vulnerables a ataques cibernéticos, pero esto puede cambiar. Los fabricantes pueden mejorar significativamente la ciberseguridad de sus dispositivos si están dispuestos a invertir en componentes fundamentales. La Seguridad por diseño y un centro de respuesta de seguridad son solo dos ejemplos de estas inversiones. La pregunta es si una empresa está dispuesta a tomar en serio la ciberseguridad, ya que no son necesariamente las cámaras más baratas las que serán violadas, sino aquellas de empresas que no priorizan la seguridad de sus productos.
[1] https://www.csoonline.com/article/3258748/the-mirai-botnet-explained-how-teen-scammers-and-cctv-cameras-almost-brought-down-the-internet.html
[2] https://www.hikvision.com/en/support/cybersecurity/cybersecurity-white-paper/hikvision-cybersecurity-white-paper2019/
[3] https://www.hikvision.com/en/support/cybersecurity/report-an-issue/