La energía es el motor de la civilización moderna. En 2019, un apagón de cinco días causó caos en Venezuela, mostrando al mundo qué sucede sin ella. Una consecuencia trágica fue la muerte de 26 pacientes en hospitales del país, cuyos procedimientos de salvamento dependían de la energía. La industria energética es responsable de satisfacer todas nuestras necesidades de potencia. Pero proteger la energía no es tarea sencilla, especialmente considerando que solo los consumidores europeos utilizan alrededor del 11% de las reservas energéticas mundiales.
Desafíos en la protección de infraestructuras energéticas
Se trata de un negocio de gran escala que presenta desafíos únicos. El objetivo es mantener la producción, transformación y distribución constante de energía, protegiendo toda la infraestructura de forma segura. Estos sitios energéticos suelen ser muy grandes y complejos.
Uno de los principales problemas es la presencia de cobre en grandes cantidades. El cobre se utiliza en procesos industriales por su alta ductilidad, maleabilidad, conductividad térmica y eléctrica, y resistencia a la corrosión, lo que lo convierte en una mercancía valiosa. Los ladrones han penetrado en sitios energéticos específicamente para extraer y vender cobre. Estos sitios también pueden ser objetivos de terroristas o extremistas que buscan infraestructuras de alto impacto.
En conclusión, estas son instalaciones que se benefician significativamente de las soluciones tecnológicas modernas.
Protección segura de sitios energéticos
Los sitios energéticos están típicamente cercados y tienen advertencias de "peligro" para intrusos. Sin embargo, existe un concepto erróneo común de que estas advertencias son "exageradas" y solo por razones de seguridad. En realidad, están diseñadas para alertar sobre los peligros potenciales presentes en estas instalaciones. Por ejemplo, una subestación eléctrica puede manejar alrededor de 75,000 voltios o más en un momento dado. Esto ha causado muertes de intrusos en el pasado, por lo que es una amenaza muy real.
Las soluciones innovadoras incluyen seguridad perimetral robusta. Una tecnología particularmente útil es la termografía. Una configuración común incluye cámaras térmicas de espectro dual. Pueden detectar firmas de calor de intrusos incluso en visibilidad muy baja. La lente visual de la cámara proporciona clarificación y verificación. A menudo se añade una cámara PTZ para que los operadores puedan enfocarse en áreas específicas rápidamente y seguir a intrusos mientras se mueven. Otro dispositivo útil es un altavoz conectado al sistema que puede reproducir mensajes de advertencia grabados o permitir comunicación en vivo del operador.
Protección integrada dentro del sitio
Todos estos dispositivos se pueden centralizar y gestionar en un único lugar. Usando herramientas VMS centralizadas como HikCentral de Hikvision, los operadores pueden ver las transmisiones de todas las cámaras y gestionar todo el sistema. También hay beneficios remotos: en algunos casos, los gerentes de seguridad pueden monitorear sitios desde otra ubicación. El acceso a una aplicación móvil proporciona una herramienta de monitoreo práctica incluso cuando el personal está en movimiento.