Sensores de radar de onda milimétrica: revelando lo invisible
Hasta ahora, la tecnología principal que puede usarse en tales circunstancias es la tecnología de sensores de radar de onda milimétrica. Las ondas milimétricas ocupan una posición única en el espectro electromagnético. Ocupando el rango de frecuencia de 30-300 GHz, se posicionan entre las microondas y las ondas infrarrojas. Sus longitudes de onda más cortas ofrecen ventajas como mayor resolución, capacidades más fuertes de anti-interferencia y mejor penetración a través del humo y el polvo. Estos atributos las hacen bien adaptadas para un monitoreo consistente y claro en diversas condiciones ambientales.
Esta tecnología tiene muchas ventajas para los sistemas de control de tráfico. Los sensores de radar de onda milimétrica funcionan las 24 horas, sin verse afectados por el clima. Tales sistemas pueden ser confiables para entregar mediciones precisas de velocidad y dirección de objetos. También pueden rastrear objetos a largas distancias con una precisión notable.
Sin embargo, el radar tiene un inconveniente importante: carece de la capacidad de visualizar. Como resultado, no puede percibir ni monitorear información detallada sobre el objetivo, como el color del vehículo o su placa de licencia, información que a menudo es esencial en la gestión de incidentes e informes. Aquí es donde la fusión de la tecnología de sensores de radar con imágenes robustas de una cámara de tráfico puede volverse tan poderosa. Las imágenes robustas pueden compensar la falta de visualización del radar.